Tema “átomo y enlace” trabajado con técnicas de aprendizaje cooperativo

El aprendizaje cooperativo

El aprendizaje cooperativo consiste en la aplicación de una serie de técnicas y procedimientos educativos que parten de la organización de la clase en grupos pequeños donde los alumnos trabajan conjuntamente entre sí para avanzar en el aprendizaje. Esta organización del trabajo mejora la motivación por la tarea, pues los implica activamente en la misma , así como las relaciones interpersonales entre los alumnos. De entre las muchas técnicas existentes, para el desarrollo del tema del átomo se ha elegido el puzzle de Aronson.

aronson

Justificación

En 3º de la ESO, los alumnos han estudiado el átomo y la formación de enlaces. Han partido del modelo de Dalton y a través del de Thompson, Rutherford y Bohr han visto con perspectiva histórica, como el conocimiento sobre la constitución básica de la materia ha ido cambiando. Han trabajado la formación de los enlaces iónico, metálico y covalente, así como las propiedades generales de los compuestos con cada uno de estos tipos de enlace. En 4º de la ESO se profundiza ligeramente sobre estos conocimientos, así pues el recuerdo y consolidación de los mismos no es excesivamente complicado, para lo que puede parecer a priori.

Este es el tercer año que el puzzle de Aronson se emplea en esta unidad y los resultados han sido positivos en las tres ocasiones, aunque hay que destacar que el grado de aprendizaje de los alumnos depende en gran medida de su propia implicación. En dos de estos tres años, los grupos han sido muy participativos y con predisposición natural al trabajo y los resultados han sido notables.

Desarrollo

Fase 0: Explicación de la técnica.

Tiempo: 1 sesión.

Resulta evidente tener que explicar o recordar a los alumnos el modo en que van a aprender. Es conveniente, aunque ya la conozcan y si no es una técnica empleada habitualmente, entregar a los alumnos un documento en que se les explique qué es el aprendizaje colaborativo y sus objetivos, la distribución del tiempo y la evaluación. Puzzle de Aronson (organitzación)

Fase 1: Formación del grupo inicial.

Tiempo: 3 sesiones.

Posiblemente la fase anterior no necesite de la sesión completa, así que se puede aprovechar el resto de la clase para formar los grupos y realizar la división del trabajo.

En las dos primeras experiencias se ha dejado a los propios alumnos agruparse tal y como ellos mismos han decidido. Esto ha dado lugar a grupos homogéneos en los que alumnos con elevado potencial de aprendizaje se unen por una parte y alumnos de bajo interés por la materia lo hacen por otra. En la tercera aplicación de la técnica se opta por dar los grupos formados y la realidad es que no hay diferencia excesiva con las dos anteriores veces. Esto es debido a que posteriormente los alumnos se redistribuyen en grupos de expertos y habla en favor de la técnica, pues es motivadora para todo tipo de alumnado.

Una vez se han formado estos grupos “nodriza”, se les facilita otro documento (Distribución del trabajo) en el que se distribuye la materia en tantos grupos como se pueda disponer. Aquí se les explica muy levemente los objetivos a alcanzar, los contenidos a trabajar y los estándares de evaluación. Se puede ser tan concreto como se quiera en esta parte, en función del conocimiento que tengamos del alumnado. Como se puede ver en el documento adjunto, en este caso se ha optado por dar bastante libertad a los alumnos.

La división se ha realizado en cuatro grandes bloques. No todos ellos tienen la misma complejidad, ni la misma carga de trabajo, pero para compensar uno de estos dos aspectos sería necesario partir de forma poco racional contenidos enlazados. En caso de que se tengan que formar sólo tres grupos, se agrupa el trabajo sobre el enlace iónico y el metálico.

Es importante facilitarles material didáctico para que  se distribuyan el trabajo. Pueden emplearse libros de texto de diversas editoriales, que después pueden usar para desarrollar sus propios apuntes. Esta parte, no debe llevarles más de un cuarto de hora, de ahí que pueda aprovecharse tiempo de la sesión anterior de explicación de la técnica.

A continuación, y en las tres o casi tres sesiones que queden por delante, los alumnos irán recopilando información sobre el tema que les ha tocado desarrollar. Esto lo hacen en el grupo nodriza. De esta manera, al no tener compañeros cercanos que desarrollen el mismo trabajo, los alumnos que tienen tendencia a la inseguridad o a dejar que sean los demás los que desarrollen el trabajo, están obligados a trabajar por si mismos. Deben redactar o recopilar al menos cuatro actividades que resolverán para añadir a los apuntes.

Es conveniente que empleen métodos tecnológicos para ello, así cuando formen los grupos de expertos, les va a resultar más sencillo compartir la información. Se ha observado diferencias en los tiempos empleados entre los alumnos que optan por ir recabando la información en un ordenador portátil o tablet (desaconsejable en un teléfono móvil por la incomodidad del tamaño) y los que lo hacen a mano. En estos últimos además, la calidad del trabajo se resiente.

En esta fase, nuestro trabajo consistirá en:

  • Serles de soporte en la búsqueda de información: Debemos procurar que no empleen únicamente internet para la localización de información, que hagan uso de los libros de texto que además están escritos al nivel de aprendizaje adecuado.
  • Debemos enseñarles a filtrar la información: a no dejar el trabajo con un nivel más bajo que el deseado ni a que trasladen al documento conceptos que no sean capaces de entender o explicar.
  • Estar pendientes de la recopilación de fuentes bibliográficas: pues de lo contrario, suelen olvidar citarlas.
  • Servirles de reloj: pues no siempre son conscientes del manejo de tiempo.

Fase 2: Formación del grupo de expertos.

Tiempo: 4 sesiones.

Los alumnos se agrupan ahora según bloque de contenidos escogido. Comparten la información que han recopilado y consensúan unos apuntes comunes, de manera que finalmente todos los alumnos tendrán la misma información. También deben seleccionar, de entre todas las actividades, las seis que consideren más adecuadas, que mejor pueden cubrir los objetivos.

Es muy conveniente que utilicen herramientas colaborativas tales como google docs para la redacción de los contenidos. Esto favorece que los alumnos puedan estar trabajando al mismo tiempo sobre el mismo documento y que esté a disposición de todos en todo momento. Con las cuatro sesiones debería ser suficiente, pero a discreción del profesor se puede decidir ampliar el plazo o dejar que terminen en casa.

En esta fase, nuestra labor consiste en:

  • Continuar revisando que los contenidos se adecúan a lo deseado.
  • Favorecer el clima de colaboración. Enseñarles a que trabajen como equipo, no como grupo de elementos individuales en los que cada cual trabaja en su pequeña parcela.
  • Controlar el tiempo.

Fase 3: Difusión de la información

Tiempo: 2 sesiones.

Esta es la fase en la que es más complicado ajustar el tiempo. Aquí los alumnos regresan a los grupos iniciales y cada experto, y por orden lógico de contenidos, cada uno de ellos explica al resto su parte del trabajo. Es aconsejable que l se hayan impreso previamente los apuntes, de ahí que sea interesante el uso de herramientas on-line. Los alumnos que escuchan deben aprovechar para aclarar dudas, completar apuntes y tratar de comprender los contenidos. Al final de cada bloque se deben tratar de resolver los ejercicios propuestos.

Ni que decir tiene, que hay contenidos que representan especial dificultad, tales como la justificación de las líneas de los espectros atómicos. En estos casos nuestra labor no es únicamente de control y de respaldo, sino que probablemente debamos dar una explicación general para que la materia sea comprendida adecuadamente.

Fase 4: Evaluación

Tiempo: 2 sesiones.

La evaluación se compone de dos partes desiguales, el trabajo colaborativo y los contenidos académicos:

Trabajo colaborativo:

Representa el 30 % de la nota. Para ello se emplea la rúbrica del material del proyecto “Recapacita”, El trabajo cooperativo como metodología para la escuela inclusiva, de la fundación Mapfre (pags 23 y 24). La mitad de esta nota sale de las anotaciones que el propio profesor habrá hecho a lo largo del desarrollo de la unidad. La otra mitad sale de la evaluación de los compañeros entre sí. Para ello cada alumno debe poner su nombre en la rúbrica y esta ha de circular por toda el aula, siendo puntuada únicamente por aquellos alumnos con los que uno ha trabajado.

Contenidos académicos:

Para evaluar los contenidos académicos se emplea una cuadrícula en la que los alumnos se disponen en columnas y los estándares de evaluación en filas. Dichos estándares se calificarán, para cada alumno, según el trabajo desarrollado en la parte de experto. Esto implica que todos los expertos que han desarrollado la misma parte tienen la misma nota en estos estándares.

El resto de estándares, aquellos de los que no han sido partícipes en su creación, sino que han sido alumnos del resto de expertos, se evalúan por exposición de contenidos. Esto es, los alumnos van saliendo a la pizarra a explicar una pequeña parte o a resolver un ejercicio, de manera que al final se hayan cubierto todos los contenidos del tema. La evaluación debe ser estadística, esto es, no se puede preguntar a todos los alumnos por todo como si de una prueba escrita se tratara. Esto requiere tener un control elevado sobre lo que ha trabajado cada uno, para que no haya alumnos de los que tengamos muchas notas y otros a los que hayamos calificado muy poco.

Hay que tener en consideración que esta forma de evaluar puede ejercer más presión emocional sobre el alumno que el clásico examen donde se tiene más tiempo para reflexionar y reorganizar ideas. Se les debe dar oportunidad de rectificar o de intentar mejorar la nota con otros contenidos si en un momento dado no han respondido correctamente a lo que se les ha planteado.

Conclusión

La técnica es muy recomendable por todos aquellos aspectos que destacan los expertos en el tema. Es motivadora, implica a los alumnos, fomenta el compañerismo, la responsabilidad sobre el resto, etc. Además se ha observado que retienen mejor los contenidos en la memoria. En pequeños tests al final de curso, la cantidad de contenidos consolidados es mayor si se ha empleado esta técnica que si se ha impartido el tema de forma tradicional.

En cuanto al tiempo, el número de sesiones programadas es de doce, aunque dependiendo de las características del grupo, puede ser más mayor que menor. No obstante si que se dedican menos sesiones que de otra forma.

De todas maneras, el uso de esta técnica no es recomendable en aquellas unidades que sean especialmente complejas, aquellas en las que requieran de soporte docente para llegar a comprender conceptos complejos. Se recomienda en unidades sencillas o de las que ya tengan una base más que consolidada.

Os animo a que lo probéis y a que compartáis experiencias e ideas.

 

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